Mexifuturismos
Solo construimos los futuros que imaginamos; Mexifuturismos fue el intento de darle a la identidad mexicana los ladrillos para imaginarse en el futuro.
← desciende de la señal Mexifuturismos · 2019



Entre 2018 y 2020, desde el Centro de Futuros del Tec de Monterrey en Toluca, dediqué buena parte de mi trabajo a una sola pregunta: ¿cómo se proyecta la identidad mexicana hacia el futuro? A esa línea de provocación la llamé Mexifuturismos:
"Mexifuturismos. A series of artistic residencies and academic projects to understand how to project the mexican identity towards the future."
Este texto reconstruye la tesis, el método y la evidencia, tal como los presenté entonces.
Dos problemas con los futuros
La tesis partía de dos problemas.
El primero es de visualización: ¿qué es el futuro, cómo lo entendemos y cómo lo dibujamos? El diagrama canónico es el cono de Voros — un presente puntual del que se abren futuros posibles, plausibles y probables. Mi objeción era que el pasado también se ramifica: lo que creemos haber sido es una interpretación, y cada reinterpretación del pasado abre futuros distintos. Contra el cono simple propuse el Contextual Double Cone (Tovar, 2020), un doble cono contextual donde pasado y futuro divergen desde el presente.
"We must embrace the branching nature of reality."
El segundo problema es más incómodo: la relación entre privilegio y distribución de futuros. El futuro no está repartido de manera pareja, y la desigualdad no es solo material sino imaginativa. Las dos frases que sostenían todo el argumento:
"We can only build the futures we can imagine. And we can only imagine that of which we have the building block for."
"Why is this important? Because the capacity for a group to imagine itself in the future, drives progress."
Hay identidades que se imaginan en el futuro con naturalidad — el londinense, por ejemplo, existe como personaje en mil narrativas futuras. ¿Y nosotros? ¿Qué es nuestra identidad? La respuesta oficial siempre ha sido el mestizaje, a melting pot. Pero esa respuesta esconde tanto como revela: en ese crisol conviven tradiciones vivas — tseltales, mazahuas, zapotecas — que casi nunca aparecen en las imágenes del futuro que consumimos. Si solo podemos construir los futuros que imaginamos, y solo imaginamos con los ladrillos que tenemos, entonces el trabajo urgente es fabricar ladrillos: narrativas, objetos, imágenes donde lo mexicano — en toda su complejidad — se proyecte hacia adelante.
El método: residencias como evidencia
Mexifuturismos no fue un manifiesto sino una serie de inmersiones. La fórmula juntaba estudiantes, un artista o diseñador tecnológico invitado, y un contexto cultural específico, con una regla explícita: intercambio de conocimiento, no rescate.
Tenejapa, Chiapas (tseltal), 2018
La primera inmersión fue Invierno en Chiapas: nueve días en Navil, en la región de Tenejapa, con la artista Amor Muñoz. Recreamos su proyecto Yuca_tech — electrónica incrustada en artesanía — convertido en experiencia educativa: artesanos y estudiantes de diseño aprendiendo juntos los fundamentos de la electrónica, trabajando dentro de la comunidad con la familia Hernández.
"The result of this interaction was a series of handcrafted headbands that used the traditional weaving methods with electronics embedded onto them to provide a personal light source."
Diademas tejidas con los métodos tradicionales que emiten luz propia: un objeto pequeño, pero un ladrillo exacto del tipo que buscábamos.
San Felipe (mazahua), Verano i 2019
La segunda inmersión fue con el escultor Víctor Pérez-Rul y la comunidad mazahua de San Felipe, con María López como keyholder comunitaria y lecturers de Pratt, Arizona State y Goldsmiths. Una semana de inmersión y tres de laboratorio para crear criaturas biomecánicas considerando la cosmogonía y la tradición artesanal mazahua. La misión llevaba escrita su propia advertencia:
"As an exercise, the goal is to make our privileged students understand that it would be irresponsible to take the traditional role of the 'saviour designer' that tries to fix things within a short immersion."
La residencia de Víctor en el Centro de Futuros continuó ese semestre con Kingdom: The Arrival, una pieza escultórica que pregunta qué es un sistema vivo: más de cincuenta módulos producidos a mano en resina, ensamblados y optimizados en el Centro, con programación mía. Se montó primero en el Singularity Summit 2019 en Puerto Vallarta, intercambiando energía con su ambiente y reaccionando a la presencia de la gente.
Mitla, Oaxaca (zapoteca), 2018–2019
La tercera línea fue la colaboración con el gobierno local de Mitla y el taller Cocijo, dedicado al telar de pedal. El artista digital Gabriel "Chacalall" Orozco aprendió del Sr. Rodrigo Hernández — más de treinta años perfeccionando la técnica — todo el proceso: desde hilar cada uno de los 1,280 hilos necesarios para una tela de 60 centímetros de ancho, hasta los pasos en los pedales que producen las grecas características de la región, símbolos que provienen de la zona arqueológica de Mitla y de la puerta al Mictlán, el inframundo zapoteco. El resultado fue un tramo de metro y medio de tela donde Gabriel mezcló colores y generó nuevos patrones y gradientes — la tradición llevada a una aplicación técnica nueva. El intercambio fue en ambos sentidos: en una master class posterior, Gabriel enseñó a estudiantes y al propio Sr. Rodrigo las bases para hacer GIFs animados.
De esa misma línea salió mi pieza favorita del proyecto: el praxinoscopio bordado. Gabriel diseñó una secuencia de diez imágenes inspirada en íconos mazahuas — el venado, el conejo, la estrella — que la señora Dalila Martínez bordó a mano sobre yute; un aparato inspirado en el praxinoscopio, con espejos, movimiento programado y cámaras web, proyecta en el muro las animaciones de los bordados. Una pieza híbrida entre el diseño de Chacalall, la artesanía de Dalila y la producción del Centro de Futuros: animación digital cuyo frame es una puntada.
La exposición: Museo Tec, diciembre 2019
Todo esto convergió en la exposición Mexifuturismos en el Museo del Tecnológico de Monterrey en Puebla, inaugurada el 14 de diciembre de 2019, bajo el subtítulo design & technology as future makers. Ahí convivieron la tela de Chacalall junto al trabajo del taller Cocijo — la mezcla de artesanía y tecnología expuesta lado a lado, no la una ilustrando a la otra —, el praxinoscopio de Dalila, y The Arrival, montada sobre un andamio de tres metros diseñado por Víctor: los cien kilos de la pieza se izaron a mano entre el equipo del museo, artistas invitados, personal de seguridad y el equipo del Centro de Futuros. Ese montaje colectivo era, sin planearlo, la mejor metáfora del proyecto.
Alrededor de la exposición orbitó el Congreso de Futuros en Toluca (octubre 2019), donde el panel de Mexifuturismos sentó en la misma mesa a Dalila Martínez, a Maruch Sántiz Gómez y Agustín López de San Cristóbal de las Casas, y a Chacalall, para discutir la evolución de la artesanía mexicana y su conservación en el futuro. Y hubo un performance que todavía recuerdo con cariño: los bailarines Emmanuel Badillo y Geovanni Abruto interpretando la danza del venado mientras se proyectaba la fusión del diseño gráfico de Chacalall con audio que compuse para la ocasión.
Conclusiones
Las conclusiones del deck original, tal cual las escribí entonces:
"Representation matters. So do the narratives we have access to and consume. Wealth creation is crucial for futures distribution. Infrastructure is key. Hunger and health."
- La representación importa, y también las narrativas a las que tenemos acceso y que consumimos.
- La creación de riqueza es crucial para la distribución de futuros: imaginar no basta si no hay con qué construir.
- La infraestructura es clave.
- Y antes que todo: hambre y salud — nadie especula sobre el futuro con el estómago vacío.
Nota de 2026. Mexifuturismos quedó truncado por la pandemia, pero sus dos ideas centrales nunca dejaron de trabajar en mí. El Contextual Double Cone es el ancestro directo del cono de futuros que estructura este portafolio — la forma de lo informe con la que hoy ordeno mi propio pasado ramificado. Y la convicción de que los futuros se fabrican con señales, tendencias y escenarios terminó convertida en futurologi, una máquina de diseño de futuros. Sigo creyendo lo mismo que en 2019: solo podemos construir los futuros que podemos imaginar. Este sitio es mi manera de seguir fabricando ladrillos.