Ignacio Tovar
Texto · 2020

El Doble Cono Contextual

El modelo de visualización de futuros que propuse en 2020 frente al cono de Voros: un pasado también ramificado, un presente contextual y escenarios en doble cono.

← desciende de la señal Contextual Double Cone · 2020

En 2020, desde el Centro de Futuros, presenté una tesis que abría con una afirmación incómoda: tenemos dos problemas serios con los futuros.

El primero es de visualización: ¿qué es el futuro, cómo lo entendemos y cómo lo dibujamos? La herramienta canónica de la disciplina es el cono de Voros: un punto que representa el presente y, hacia la derecha, un cono que se abre en futuros posibles, plausibles, probables y preferibles. Es un diagrama útil y lo he usado mil veces. Pero tiene un defecto de origen: trata al pasado como una línea recta. Como si todo lo que ocurrió hubiera sido inevitable, como si la historia fuera un riel y solo el porvenir tuviera ramas.

El segundo problema es más profundo y menos técnico: la relación entre privilegio y distribución de futuros. Lo escribí así en el deck de Mexifuturismos: solo podemos construir los futuros que podemos imaginar, y solo podemos imaginar aquello para lo que tenemos los bloques de construcción. La capacidad de un grupo de imaginarse a sí mismo en el futuro impulsa su progreso; quien no tiene acceso a esas narrativas ni a esos materiales queda fuera del reparto del porvenir. Un modelo de visualización que borra el pasado borra, de paso, las raíces desde las que cada quien puede imaginar.

Qué propone el doble cono

Mi respuesta fue el Doble Cono Contextual (Contextual Double Cone, Tovar, 2020). La premisa cabe en una frase que usé como diapositiva completa: debemos abrazar la naturaleza ramificada de la realidad.

Doble Cono Contextual — framework (Miro, 2020)
Doble Cono Contextual — framework (Miro, 2020)

En lugar de un cono, dos, unidos por el vértice en el presente:

Sobre el cono derecho se ubican los escenarios: los favorables, los negativos y, en el borde exterior —o francamente fuera del cono—, los black swans, esos eventos que ningún ejercicio de probabilidad anticipa pero que reordenan todo lo demás. Diseñé esto en 2020; el cisne negro no era una hipótesis, era la pandemia desde la que estábamos trabajando.

Futurecasting y Backcasting

El diagrama no era una ilustración: era una superficie de trabajo. El board de Miro donde lo operábamos tenía dos columnas, una por cada dirección de recorrido.

Futurecasting: partir del contexto presente, identificar señales y tendencias, y proyectar hacia la derecha, poblando el cono de escenarios y calificando cada uno por probabilidad y deseabilidad. Es el recorrido natural: ¿a dónde puede ir esto?

Backcasting: el recorrido inverso. Elegir primero un escenario —el preferible, o el que se quiere evitar— y caminar de regreso hacia el presente, preguntando qué tendría que ser cierto en cada paso intermedio para llegar ahí. El backcasting convierte el cono de un mapa contemplativo en una lista de acciones: el futuro deja de predecirse y empieza a diseñarse.

Doble Cono Contextual — ejercicio trabajado
Doble Cono Contextual — ejercicio trabajado

Cómo lo usamos: Nodos, 2020

El doble cono no se quedó en el deck. Ese mismo año, cuando el COVID cerró el museo y truncó las residencias, el Centro de Futuros pivotó en semanas a Nodos de Futurologi: espacios de conversación virtual acompañados de un reporte de futuros desarrollado de manera colaborativa y descentralizada, nacidos "por la urgencia de generar escenarios del mundo Post-Covid".

El método de cada nodo era el doble cono operado a mano: entrevista previa estructurada a los invitados (contexto, señales, tendencias, escenarios, probabilidad, ¿para quién es deseable y para quién no?), sesión en vivo en dos bloques —escenarios y contexto primero, debate y construcción después—, y un reporte final con escenarios narrados, mapa de agentes y su deseabilidad, mapa de probabilidad de escenarios y una visualización de la relación entre las señales que construyen cada escenario. Horizonte declarado: 2030–2040. Corrimos cinco nodos —Intermissum, Análogo, Brave New World, Simulacro, Mexifuturismos— con Karla Paniagua, Jorge Camacho y Alfredo Narváez como consejo editorial. Las capturas que acompañan este texto son del board de Miro, del 26 de noviembre de 2020: el framework en limpio y un ejercicio trabajado, con sus dos columnas de futurecasting y backcasting llenas de notas.


Nota de 2026. Este portafolio es ese diagrama, seis años después. A la izquierda, las señales del archivo: los proyectos que ocurrieron cerca del eje y, más lejos, las ramas truncadas —las propuestas que el COVID se llevó, los futuros no tomados—. Al centro, el contexto: quién soy hoy y qué estoy construyendo. A la derecha, los escenarios que estos proyectos ensayan, de lo probable a lo especulativo. En 2020 dibujé el doble cono para explicar cómo pensar futuros; en 2026 lo habito como estructura de mi propio trabajo. Resultó que la mejor prueba del modelo era aplicármelo.