Ignacio Tovar
Texto · 2019

Congreso de Futuros, 2019

Dirigí el Congreso de Futuros (Toluca, oct 2019): 170 asistentes, 6 paneles, 4 workshops, 3 conciertos y un Think Tank, bajo marca futurologi.

← desciende de la señal Congreso de Futuros · 2019

Auditorio lleno durante un panel del Congreso de Futuros en Toluca
Congreso de Futuros · auditorio y panel, Toluca · 22–23 oct 2019
Escenario iluminado en verde con panelistas y una presentación remota ante el público
Una de las seis conversaciones públicas del Congreso de Futuros · 2019
Leticia Corral habla durante un panel, acompañada por otros dos participantes
Panel Naturaleza plástica de la realidad · Congreso de Futuros · 2019

El 22 y 23 de octubre de 2019, en el Campus Toluca del Tecnológico de Monterrey, dirigí el primer Congreso de Futuros en Toluca, dentro del sistema Tec. Fue el evento con el que el Centro de Futuros —el espacio de experimentación y especulación que fundé dentro de la Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño— salió al mundo. El tema de esa primera edición: la Naturaleza Plástica de la Realidad y la Identidad Mexicana proyectada al Futuro. Y toda la papelería, del programa impreso a la relatoría final, salió bajo una marca que me acompaña desde entonces: futurologi.

Por qué un congreso de futuros

La apuesta era simple de enunciar y difícil de ejecutar: sentar en una misma mesa a tecnólogos, académicos, artistas y artesanas para hablar de lo que viene, no como pronóstico sino como conversación activa. Lo dije así en su momento, y lo sigo sosteniendo:

"Pensar en el futuro y discutirlo de manera activa es la clave para tomar mejores decisiones y prepararse."

"Los futuros son un ejercicio muy importante para generar una identidad unificada."

Para nosotros era importante que este primer Congreso posicionara el esfuerzo del Tec con el arranque del Centro de Futuros: abrir la conversación con colaboradores, alumnos y aliados sobre la necesidad de un panorama contextual amplio como ingrediente principal para entender qué viene, y desde ahí generar estrategias y propuestas.

El programa: dos días

Día 1 — cinco paneles en el Auditorio 1

Cada panel arrancaba de una pregunta-provocación escrita de antemano:

"Uno de los muchos dolores que México tiene es que no tenemos un punto de referencia a futuro. Desconocemos nuestro trayecto como una nación y para ello contemplamos importante indagar sobre el tema de mexifuturismos."

Día 2 — pensar con las manos, y luego bailar

El segundo día abrió con un Think Tank que dirigí durante tres horas con 27 asistentes, centrado en la Identidad Mexicana proyectada al futuro: ¿cómo generamos una idea de identidad mexicana futurista, si de por sí es complicado definir una identidad? ¿Cuál es el rol de los creativos en esa configuración?

Siguieron cuatro master classes en paralelo: El Arte como fuente de innovación, Generative Adversarial Networking, Simbiosis humano/máquina y Generative Music. Luego el sexto panel, Futuro de la Educación (Marco Lampugnani, Ana Cristina Fernández, Federico Hess, moderado por Guillermo Ortega).

Y el cierre fue música. Primero un performance experimental de danza donde toqué la música en vivo, con visuales de Gabriel Orozco (Chacalall) y la danza de Emmanuel Badillo. Después, tres conciertos:

Lo que quedó en las relatorías

High-Tech Magic

"Se sientan una astrofísica, un filósofo, un artista y un neurocientífico..." — parece el comienzo de un chiste, pero fue el panel favorito del Congreso según la encuesta que levantamos. Tres ideas que sobrevivieron al tiempo:

"Aún cuando tenemos un nivel tecnológico muy alto y que está creciendo vertiginosamente día con día, todavía no existe una computadora que brinde realmente lo que es la conciencia." — Leticia Corral

Corral, astrofísica, defendió la línea Penrose–Hameroff: la conciencia como fenómeno emergente de procesos cuánticos en los microtúbulos neuronales — y cerró confesando que a raíz del panel notó "la fuerte relación que tiene la ciencia, el arte y la filosofía": "para mí las matemáticas son filosofía".

"Yo lo llamo lujuria por la novedad: hay algo en nuestra capacidad que está con un deseo creciente de más. ¿Qué tan fuerte es este deseo que podemos poner en riesgo nuestra propia existencia?" — Jorge Ramírez

"Cada vez nos acercamos peligrosamente al terreno de un neo-oscurantismo, precisamente derivado del mal uso de la tecnología, ya que ésta nos ha hecho más brutos." — Eddie Castañeda, moderador

Futuro de la Educación

El panel cerró el congreso desbordado de espectadores en el Centro de Medios. Lo esencial:

El evento en cifras

"Me encantó el evento. Creo que fueron espacios súper planeados y muy agradables. Me gustó la temática y me encantaría ver más de esto en Toluca." — asistente, en la encuesta de salida


Nota de 2026. La segunda edición —ya planeada, con paneles de cambio climático y economía circular— nunca ocurrió: quedó como un futuro no tomado. Pero la marca que imprimimos en aquella papelería, futurologi., siguió viva: hoy es el nombre del proyecto con el que sigo construyendo máquinas para diseñar futuros. Visto desde aquí, el Congreso fue la primera manifestación pública de una obsesión que no ha cambiado: que pensar el futuro en voz alta, con voces que normalmente no se escuchan, es una forma de ensanchar el presente.